Limites mentales del emprendedor

 

Barreras mentales del emprendedor

Barreras mentales del emprendedor

¿Intentas emprender un negocio pero te quedas en el camino? ¿Sientes que todo tu esfuerzo es en vano y que el tiempo invertido es tiempo perdido? ¿Deseas emprender pero nunca es el momento?

En este artículo hablaremos de los límites mentales que nos impiden realizar nuestro sueño de ser nuestro propio jefe, de dirigir nuestro barco como capitanes de nuestra vida. Buscaremos formas de abordar el tema para poder derribar las barreras que nos estancan.

Lo más difícil es EMPEZAR. Todo comienzo es difícil, pero una vez hemos cogido impulso todo fluye con naturalidad. Existen muchos límites mentales que nos imponemos a nosotros mismos para no llegar a empezar. Veamos unos ejemplos:

  • No puedo hacerlo”. No nos vemos capaces de asumir el riesgo.
  • “No sé cómo hacerlo”. No nos consideramos capaces de llevarlo a cabo.
  • “Tengo miedo”. Nos asusta fracasar o, en algunos casos, triunfar.
  • “Quiero pero no me pongo a ello”. La procrastinación, evitamos hacerlo realidad por pereza o por desorganización.
  • “No tengo dinero”. No sabemos cómo gestionar los recursos o cómo conseguir nuevos patrocinadores.
  • “No es el momento de emprender”. Creemos que la crisis es un mal momento para abrir un negocio.

barrera

Estos son sólo algunos ejemplos de cómo nuestra forma de pensar y de interpretar las situaciones nos impiden comenzar un proyecto de negocio.

El primer paso para vencer estas barreras es darnos cuenta de cómo funcionan estos límites. ¿De dónde vienen? ¿Por qué nos limitamos si en realidad lo que deseamos es ser libres?

Es importante comprender que nuestros límites mentales NO SON REALES. Son fruto del pensamiento, de esquemas mentales, es decir de nuestra forma de pensar. ¿Qué define nuestra forma de pensar? Desde pequeños crecemos en un entorno en el que la forma de pensar de los demás, de nuestra familia, amigos, profesores, nos va marcando y forjando el carácter. Aprendemos por imitación, al igual que nos hacemos una idea de nosotros mismos a través del reflejo que nos dan los demás. Esto es un arma de doble filo, dado que muchas veces las personas que nos rodean nos colocan etiquetas mentales que pueden hacer más daño que bien. Para nuestras familias somos el pequeño, la rebelde, el buenazo, la tímida o el irresponsable. Es muy difícil romper con estas etiquetas, pero que no representan la realidad de las personas. Esas creencias que tienen sobre nosotros no nos representan. Nosotros no SOMOS tal o cual. Nosotros ACTUAMOS de una manera o de otra, en función de la situación, de nuestros sentimientos, de cómo pensamos etc.

Nos acostumbramos a pensar de una manera determinada y eso define nuestro estilo de pensamiento; podemos tender al optimismo o al pesimismo. Nuestros pensamientos nos limitan porque nos hacen sentir emociones positivas o negativas, nos hacen sentirnos capaces de emprender o incapaces. El primer paso para vencer los límites mentales es cambiar nuestra forma de pensar, REPROGRAMAR nuestro pensamiento y pensar en positivo. Dejemos fuera de nuestro lenguaje palabras como “debo”, “tengo que”, o frases como “no puedo”, “no sé hacerlo”. Esto son sólo formas de AUTOBOICOT, una forma de limitarnos a nosotros mismos que nos impide ser felices o alcanzar nuestros objetivos.

Veamos en cada ejemplo anterior cómo venceríamos las barreras mentales con alternativas adecuadas:

  • “Puedo hacerlo”. Requiere esfuerzo y constancia, pero podemos hacerlo. No fracasa quien falla sino el que nunca lo intenta.
  • “No sé cómo hacerlo, pero me informaré y aprenderé”. Pedir ayuda a profesionales que nos asesoren, superarnos a nosotros mismos y aprender es el camino del éxito.
  • “Es excitante y estimulante”. La incertidumbre es parte del emprendimiento. Transformemos el miedo en esperanza, expectativas, estimulación para seguir trabajando.
  • “Me pongo a ello”. La mejor forma de organizarse es ponerse a trabajar por pequeños objetivos. Al principio andamos perdidos, pero si cumplimos pequeñas metas seremos capaces de ver todo con claridad.
  • “El dinero es facilitador pero no es determinante”. Hoy en día el dinero no es garantía de éxito. Sí lo son la perseverancia, el esfuerzo y la actitud positiva.
  • “El momento es ahora”. Nunca se darán las condiciones idóneas para ningún proyecto, porque siempre habrá incertidumbre. El momento idóneo es ahora.

Al emprender nos sentimos libres

En resumen, tenemos el poder de ELEGIR nuestra forma de pensar, romper nuestros límites mentales y alcanzar nuestras metas. El momento es AHORA.

 

Escrito por:   Gisela Giawulf Folch Schulz

Deja un comentario